Enoturismo en una antigua bodega en La Conca De Barberá.

Los antiguos Cellers en la Denominación de Origen de Conca de Barberá, uno de los tesoros de la comarca.

Tarragona es una de las provincias mediterráneas por antonomasia, con la concurrida Costa Dorada como mayor reclamo turístico. No menos representativo resulta el variado y extenso legado patrimonial que puede encontrarse en ciudades como la misma capital provincial. Sin embargo, la región esconde otros tesoros en su interior, tal y como nos recuerda la presente bodega.

La Denominación de Origen de la Conca de Barberá es una de las más privilegiadas de Cataluña por su singular combinación de factores geológicos y meteorológicos además de la arraigada tradición vitivinícola.

Destacada en esta zona, la variedad de uva TREPAT, de la cual el 90 % de la producción se realiza en esta D.O, y que ha este ultimo año ha conseguiido distinguirse entre otros, como el mejor vino de Catalunya.

No es una D. O. especialmente extensa, comprende unas seis mil hectáreas de viñedos en el norte de Tarragona, pero sí está considerada una suerte de institución en el contexto catalán.

 Algunas fuentes sitúan el inicio de esta actividad en los primeros compases del Imperio Romano, adquiriendo especial arraigo durante la Edad Media. Lo que está totalmente documentado es que la producción vinícola se ha llevado a cabo de manera ininterrumpida desde el s. XIII.

Al margen de los interesantes apuntes históricos, la D. O. de la Conca de Barberá exhibe un prometedor futuro en el marco del enoturismo.

En los últimos años, desde la asociación bodeguera se han puesto en marcha distintas iniciativas para dinamizar el turismo en la zona, como el programa 'Catedrales del Vino'.

Este conjunto de itinerarios toma el nombre con el que Àngel Guimerà bautizó a las bodegas de la zona, muchas de las cuales encadenan varios siglos de actividad y son auténticas joyas arquitectónicas.

La casa rural en venta que nos ocupa se levanta, como ya hemos comentado, sobre una antigua bodega, buena parte de cuya estructura original (que data del s. XIV) se mantiene en pie debidamente restaurada.

De hecho, la rehabilitación tuvo lugar hace menos de una década y permitió abrir un hotel con encanto de 3 estrellas.

 Es por ello que el inversor se garantiza una casa rural plenamente operativa con más de 1.200 m2 construidos. A las siete habitaciones dobles (y una triple) se le suma un amplio comedor con capacidad para 24 comensales.

La propiedad se sitúa en pleno casco antiguo de la tranquila Vilaverd.

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