Sarria, la puerta gallega del Camino de Santiago francés.

De casa señorial en venta a hotel con encanto o finca para eventos.

El Camino de Santiago es una de las rutas de peregrinación más populares del mundo y una oportunidad inmejorable para practicar el turismo rural.

 Es sabido que existen múltiples "caminos" que conducen a Santiago de Compostela y uno de los más destacados es el francés, que discurre por la localidad gallega de Sarria.

Sarria es una población lucense ubicada a exactamente 100 km de Santiago de Compostela. Esto significa que el municipio marca el tramo mínimo del Camino de Santiago que permite conseguir la Compostela, esto es, el documento acreditativo de haber completado la ruta de peregrinaje.

Concretamente, Sarria forma parte del conocido como Camino de Santiago francés, que discurre por el norte peninsular, siendo el destino de la 26ª etapa (Tricastela-Sarria) y el origen de la 27ª (Sarria-Portomarín).

Tomando como inicio este punto de la provincia de Lugo, el peregrino debería cubrir cinco etapas antes de alcanzar el Pórtico de la Gloria.

El Camino de Santiago es, sin duda, uno de los grandes activos turísticos del municipio, pero no el único. Sarria es una de las capitales gallegas del románico, puesto que dentro de su término municipal es posible visitar hasta veinte iglesias pertenecientes a este estilo arquitectónico. Paralelamente, pueden descubrirse variados parajes naturales, como el refugio de pescadores de Teiguín o la playa fluvial de O Chanto.

Otra forma de explorar la localidad es seguir el sinuoso curso del río Sarria, que, además de ser atravesado por numerosos puentes, cuenta con una larga lista de molinos en sus márgenes. Turismo rural en estado puro.

La casa señorial en venta que nos ocupa es una de las propiedades privadas más emblemáticas de Sarria, ofreciendo más de 1.500 m2 construidos sobre una superficie total que supera los 10.000 m2.

 Ideal para su uso como hotel con encanto, dispone de diez dormitorios, todos ellos dotados con baño propio. Tanto en las habitaciones como en las zonas comunes (salones, comedores, cocinas...) la calidad de los materiales constructivos es excepcional, con suelos de mármol y detalles en madera de jatoba, por ejemplo. La propiedad exhibe una apariencia más propia de las grandes mansiones, aunque lo más interesante es lo que se descubre tras superar la valla.

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