Fincas y masías en la Costa Brava.

Conoce el Empordà y sus masías

La Costa Brava es uno de los principales destinos turísticos de Cataluña por su peculiar combinación entre mar y montaña.

Sin embargo, su extenso litoral incluye diferentes comarcas que confieren matices especiales al paisaje general de la región.

Una de las más recomendables es la del Empordà o Ampurdán, donde naturaleza y patrimonio (como las masías) van de la mano.

La región histórica del Empordà se divide actualmente en dos espacios administrativos, las comarcas del Alto y Bajo Empordà. En cualquier caso, ambas zonas comparten una herencia común que nos permite englobarlas en una misma explicación. Como no puede ser de otra manera, los principales activos de la zona se encuentran en la costa.

Es aquí donde localizamos poblaciones pesqueras tan pintorescas como Cadaqués, cuyas tradicionales casas del puerto y la playa se prestan a una de las mejores fotografías del viaje. En este mismo punto se sitúa la célebre Casa-Museo de Salvador Dalí, un ilustre habitante del Empordà.

Cadaqués también es uno de los núcleos urbanos más próximos al Cap de Creus, una auténtica joya natural de la Costa Brava que proporciona algunas de las mejores calas de Cataluña.

No es infrecuente encontrarse con grupos de buceadores, actividad que puede practicar también cualquier visitante gracias a las diferentes empresas especializadas. Alrededor de estos accidentes es posible encontrarse con una exclusiva relación de fincas en venta, muy cotizadas por su privilegiada ubicación y sus evidentes posibilidades como futuros alojamientos turísticos o residencias veraniegas.

No hay que olvidar tampoco las fincas de recreo, que suelen concentrarse en mayor proporción en el interior del Empordà.

Esto nos lleva a la otra cara de las comarcas, la que nos eleva sobre las montañas. Aquí son las masías las que toman el protagonismo entre monumentos de gran valor histórico, como las iglesias románicas y/o góticas o las casas señoriales de la Baja Edad Media.

 El Monasterio de Sant Pere de Rodes o el casco antiguo de Castelló d'Empúries, son dos paradas imprescindibles. Y completando las visitas monumentales, la mayor ciudad del Empordà, Figueras, aguarda a los viajeros con su Castillo de San Fernando y su Teatro-Museo de Dalí, entre otras atracciones.

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