Conventos y monasterios en Andalucía.

La venta de un antiguo convento de los Carmelitas Descalzos con mucha historia. 

Los conventos constituyen una categoría de edificios históricos verdaderamente singular y con muchas posibilidades comerciales en la actualidad. Y es que, estos recintos fueron diseñados como espacios de recogimiento, oración y absoluta desconexión respecto al mundo que los rodea. Unas cualidades que parecen hechas a medida del hoy boyante turismo rural.

El edificio singular que nos ocupa nos conduce hasta Mancha Real, un municipio de Jaén con algo más de 10.000 habitantes. La localidad exhibe una riqueza patrimonial sorprendente, con monumentos de variada cronología y de diferentes estilos arquitectónicos.

La zona más recomendable en este sentido es el centro histórico (denominado Casco Urbano), que hunde sus raíces en la fundación formal de la ciudad allá por 1537. El hecho de carecer de un pasado antiguo o medieval no ha evitado que la población se enriquezca con aportaciones patrimoniales de muy bella factura. La Iglesia Parroquial de San Juan Bautista es, quizá, el monumento más representativo de la ciudad.

Cabe destacar que Mancha Real nació como una suerte de ciudad-residencial para comerciantes, lo que explica por qué dispone de un casco antiguo caracterizado por la amplitud de las principales avenidas y calles (circunstancia bastante infrecuente). Las plazas y zonas verdes son otras constantes en el municipio, en el que no es fácil distinguir dónde acaba el casco viejo y empiezan las secciones urbanas más contemporáneas.

El presente edificio singular acompaña a su privilegiada ubicación en pleno centro de Mancha Real con una interesante historia depositada entre sus muros.

El convento se levantó tras la fundación de una orden monástica a cargo de San Juan de la Cruz, la de los Carmelitas Descalzos.

A diferencia de otros edificios históricos relacionados con la vida conventual, la propiedad que estamos reseñando destaca por su luminosidad interior y los tonos claros de su fachada y demás espacios exteriores.

Desde luego, se observa el impacto de las diferentes reformas que ha experimentado el recinto en el último siglo. Y es que, el convento ha alternado sus funciones originales con otras de naturaleza civil, dependiendo del momento histórico.

 Hoy, el inversor tiene a su disposición casi 1.500 m2 de parcela con una superficie construida de 600 m2.

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