Una casa rústica en venta en Asturias.

 Refugiándose frente a una costa casi salvaje. 

Abrir las ventanas de una casa rural y sorprenderse con las vistas de una majestuosa montaña nevada fue, durante mucho tiempo, el principal reclamo del turismo de interior.

Sin embargo, las demandas de los viajeros han cambiado y exigen otras formas de disfrutar del conocido como turismo rural. La presente casa rustica asturiana plantea una manera diferente de vivirlo.

Nos encontramos en el concejo de Llanes y, más concretamente, en la pequeña población de Villahormes. Este concejo es especialmente conocido por la singular belleza de sus playas, que más bien parecen refugios naturales entre acantilados, como sucede con la célebre playa de Gulpiyuri, sita entre los núcleos de Ribadesella y Llanes.

Gracias a la ligera elevación del terreno sobre el que se levanta la casa rural en venta que nos ocupa, sus huéspedes pueden asombrarse con una excelente panorámica de la costa asturiana, que presenta muy pocas edificaciones y que conserva esencias casi salvajes.

Las posibilidades turísticas de los alrededores no se limitan a la contemplación de los paisajes (actividad que, dicho sea de paso, es altamente recomendable).

De entrada, un visitante interesado en descubrir pequeñas poblaciones tiene una larga lista de opciones, dado que el concejo de Llanes engloba a 70 pueblos (repartidos en 28 parroquias).

Por supuesto, la Villa de Llanes ofrece un interesante recorrido cultural por su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico. No podemos olvidar tampoco el monasterio de San Antolín de Bedón, una notable muestra del románico asturiano, ni las muestras de la arquitectura indiana, presentes en distintos municipios del concejo.

Por lo que respecta a las características de la casa rustica, esta dispone de una parcela de cerca de 1.000 m2, disfrutando de un camino de piedra que conecta la finca con la entrada de la casa.

De construcción muy reciente, la propiedad respeta con gran precisión todos los detalles de las casonas asturianas, como el tejado a cuatro aguas o la fachada íntegramente recubierta en piedra natural.

La casa rural cuenta con diferentes habitaciones de similar tamaño y una gran suite principal.

Esta habitación, de 50 m2, dispone de una galería acristalada para disfrutar de vistas al mar... y a la montaña.

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