Viñedos y masías en el Empordà con denominación de origen.

Los viñedos del Empordà, otro secreto de Girona

Las provincias de Catalunya cuentan con la peculiaridad de que, cuando uno cree que ya conoce todo lo que esa tierra puede ofrecer, todavía queda bastante margen para las sorpresas.

Por si las montañas, las playas y las masías no fueran alicientes suficientes para apostar por Girona, la presente finca vitivinícola nos muestra un atractivo más de la región.

Ubicada en la conocida localidad de Pals, en plena Costa Brava, la propiedad en cuestión dispone de una amplia superficie dedicada a la viña, controlada, por cierto, desde una llamativa casa señorial que también se incluye en el lote en venta. Y es que, aunque quizá no sea tan conocida en el mercado español como otras marcas catalanas, la Denominación de Origen del Empordà destaca por ofrecer una amplia gama de vinos de notable calidad.

Al igual que en la mayoría de D. O. de la comunidad, los tintos son los grandes protagonistas de las bodegas de esta comarca histórica.

Pero no se trata únicamente de vinos de uva negra. Gracias a un proceso de elaboración marcadamente tradicional, los caldos destacan por una variada relación de aromas, hasta el punto de que resulta muy difícil toparse con varias botellas idénticas en sabor.

Lo que sí que es común a la mayoría de vinos es la suavidad, una de las cualidades más valoradas, y la baja graduación alcohólica.

En la finca en venta que nos ocupa, el inversor se encontrará con más de mil cepas correspondientes a la variedad Cabernet Sauvignon, una muestra muy generosa para articular un negocio bodeguero de cierta entidad.

Y si los secretos de Girona y del Empordà son llamativos, los de la propiedad en venta no lo son menos. A lo largo de las más de 26 hectáreas que ocupa la finca, poblada por casi mil cipreses, es posible encontrar incluso una pequeña piscina a modo de playa artificial.

 Entre viñedo y viñedo, también destacan los casi 450.000 litros de capacidad del pozo y la balsa de aguas fluviales. Por su parte, la casa señorial, una masía con más de doscientos años de historia y cerca de 800 m2 construidos, alberga seis dormitorios y cuatro baños entre otras estancias.

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