Aumenta el interés en edificios singulares

El atractivo de las propiedades singulares para recuperar rápidamente la inversión

En el mercado inmobiliario, como en cualquier otro ámbito de inversión, uno de los grandes interrogantes que atenazan a muchos posibles compradores es cuándo podrán recuperar el capital invertido. Se trata de una pregunta lógica y de muy difícil resolución pero que se presta a importantes diferencias en función de la naturaleza de los activos adquiridos.

Dentro las oportunidades inmobiliarias, los edificios emblemáticos o propiedades históricas se presentan como algunas de las opciones más interesantes para aquellos inversores que busquen un retorno rápido. En realidad, no hay ningún secreto que explique este comportamiento.

La exclusividad es un valor que cotiza al alza en el variopinto sector del turismo, el alojamiento y la restauración. En un contexto de fuerte oferta y no menos ingente demanda, disponer de propiedades que sobresalgan sobre el resto por algunas de sus características las convierte en una posibilidad preferente para los viajeros con mayor capacidad adquisitiva.

Pensemos que se trata de visitantes que esperan una atención exquisita durante toda su estancia en el país, la región o la población en concreto donde está enclavado el alojamiento.

Este trato exclusivo empieza por el propio espacio escogido para el descanso, del que se valora que cuente con una apasionante historia y que esta sea visible en su diseño, su decoración y su fisionomía en general.

A modo de ejemplo, un viajero de este perfil puede preferir la mayoría de las veces alojarse en una antigua casa señorial a hacerlo en un hotel moderno cuando se dispone a hacer turismo de interior.

En consecuencia, los edificios emblemáticos se prestan a una explotación mucho más rentable que otros inmuebles que, quizá, gocen incluso de mayor demanda nominal. Los plazos para rentabilizar la inversión se acortan sensiblemente y, además, se producen retornos mucho más rápidos.

Otro aspecto a examinar en este caso es si la propiedad en liza precisa o no de reforma.

Que así sea no tiene por qué ser un obstáculo ya que reduce su precio de compra y permite una rehabilitación totalmente personalizada.

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