Empresas producción agraria en venta.

El cultivo de frutos rojos, una alternativa a tener en cuenta.

Un cultivo con tradición y en expansión en Castilla León.

Castilla y León es, en muchos sentidos, una de las regiones más fascinantes de España. Centrándonos únicamente en el ámbito gastronómico, la comunidad dispone de una amplísima variedad de productos de gran calidad.

En el ámbito agrícola, uno de los cultivos que está experimentando una progresión más acusada es el de los frutos rojos, como las fresas o los arándanos.

Con una marcada orientación hacia la exportación, la inversión en este tipo de plantaciones puede beneficiarse de instalaciones tan funcionales y actualizadas como las de la finca que nos ocupa.

Con datos de 2013, las provincias de Castilla y León concentran cerca del 95% de la superficie destinada al cultivo de la fresa en España.

Hablamos de más de 1.500 hectáreas, con Segovia y Ávila como grandes epicentros de una industria que se está expandiendo por el resto de la comunidad. Sin embargo, conviene hacer una pequeña precisión. Lo que se cultiva en estas latitudes es la llamada planta madre, que luego es trasladada a otros lugares para obtener las fresas propiamente dichas. Las óptimas condiciones climáticas de la región permiten el cultivo de unas plantas que necesitan el frío en sus primeros compases.

Posteriormente, las plantas madres cambian por completo de ambiente para que las fresas surjan en climas más cálidos. En este sentido, los viveros castellano-leoneses han aumentado su exportación a puntos de la península como Huelva pero también a diferentes rincones del Mediterráneo, como Marruecos, Túnez o Turquía. Por otro lado, el cultivo de frutos rojos, más allá de la fresa, emplea a más de 5.000 personas en toda la comunidad, siendo la actividad más importante en muchas comarcas.

Para atestiguar el respaldo oficial a estas variedades, la Junta de Castilla y León aprobó hace algunos años la creación de un sello de calidad, que hoy acompaña a todas las cajas de frutos rojos.

Las fresas pueden ser el producto fetiche pero las plantaciones disponibles van mucho más allá, dando cabida a variedades que tradicionalmente habían sido relegadas a su cultivo silvestre en los bosques (sin excesivo control). Arándanos, frambuesas, zarzamoras o moras son algunos de los dulces frutos que pueblan los viveros de Castilla y León.

En los últimos años, se asiste también a un cambio en la mentalidad de los productores, que están abrazando con creciente intensidad las fórmulas ecológicas.

Nuevamente, la Junta de Castilla y León ha respaldado esta filosofía con subvenciones específicas.

Participando de las tendencias anteriormente descritas, la presente finca en Palencia acoge una empresa que lleva dedicándose al cultivo de frutos rojos desde 1985, mucho antes de que dicha moda arraigara en la región.

Poseedora del Título Oficial de Vivero Seleccionador, la firma disfruta de un sólido negocio exportador que alcanza incluso a los países del Golfo Pérsico y América del Sur. De hecho, la principal razón del traspaso de la compañía es la jubilación de los socios que alumbraron el proyecto hace más de treinta años.

El inversor recibe una empresa rentable y con notables contratos suscritos con superficies como Garden Center.

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